...la única columna de cine donde los críticos no estamos amargados
Mudanza!
Estamos en plena mudanza, y tomará tiempo, pero los nuevos contenidos publicados están en www.cinenganos.com.
Este subdominio legacy tiene el archivo "viejo", y en mudanza. Anuncios
Todas las personas mayores han comenzado por ser niños, pero pocas de ellas lo recuerdan. ![]() Newsletter
|
Estás en: home » películas » película Little Manhattan / El ABC del Amor Little Manhattan (EUA, 2005)
Por Luis Porque el amor siempre nos hace actuar como niños …facilidad es la palabra que hoy me falta y que hace tanto no comprendo; no tengo más que un vago sentimentalismo dulce y triste pero viejo, viejo como el viejo sabor de viejas lágrimas y viejo, como el muro de su casa donde aparecía corriendo de la mano de su hermana cuando la estaba queriendo más que a todo lo que quise, y sobre todo lo entiendo que quiere alguien con 10 años. Como me gustaba Julieta En ese entonces todo venía en otros nombres, desde el amarla en secreto Hasta el vivir con la confianza en que me amaba tras de sus ojos risueños Siempre se resumía en la frase acostumbrada Y para mí todo lo envolvían tres palabras ciertas como la verdad, Me gustaba Julieta… Fragmento de la Canción “Julieta” de Fernando Delgadillo
Little Manhattan es la historia de la pequeña amistad entre dos chicos: Gabe (Josh Hutcherson) y Rosemary (debut de Charlie Ray —tremendamente parecida a las gemelas Olsen a su edad y a quien no dudo volveremos a ver pronto—), de 10 y 11 años respectivamente. El filme está completamente narrado desde la óptica y voz del mismo Gabe, al más puro estilo televisivo que vimos hace años en la serie The Wonder Years (la del inolvidable Kevin Arnold). La única diferencia es que la voz no es la de Gabe adulto, sino la del mismo Gabe niño. (Tal vez la primera opción hubiera sido más encantadora, pero seguramente Mark Levin, en ésta, su ópera prima como Director, no quiso hacer una copia idéntica del recurso utilizado en la televisiva serie, donde fungió como co-productor y editor.) De este modo, el recurso si bien no es innovador, funciona para el objetivo que se quiere transmitir pues ¿Cómo ser empático con las vivencias de un niño desde el punto de vista frío y seco de un adulto? Imposible. De modo que la elección es adecuada para el fin, lo que me lleva a recordar a Antoine de Saint-Exupery cuando en su inmortal Principito escribió: “Todas las personas mayores han comenzado por ser niños, pero pocas de ellas lo recuerdan.” A través de esa exquisita narración y de algunos recursos visuales ingeniosos y cuasi surrealistas (muy al estilo Ally McBeal), que nos ayudan a entender la imaginación del niño, Gabe nos presenta su primer encuentro con el amor; a los diez años, cuando las murallas entre chicos y chicas son más sólidas que nunca y a la vez basta una furtiva e incitadora mirada para derrumbarlas. Gabe y Rosemary han sido compañeros de escuela toda su vida, pero no es sino hasta que convergen en una clase de karate, que la chispa se enciende, naciendo una dulce amistad y haciendo que el pequeño mundo neoyorquino, el botón de apenas nueve manzanas de Gabe, se abra en franca flor, llevándonos por los carritos de helados en Central Park, los exclusivos apartamentos con chimenea del Village, el sereno y despreocupado West End, los alongados muelles salinos y hasta la voz y teclas blanquinegras del refinado jazz de Loston Harris. Rosemary, escondida detrás del disfraz sabelotodo, es la niña-oruga a punto de convertirse en adolescente-mariposa; pero como tal, adolesce de todo, incluyendo de padres, porque los suyos, inmensamente exitosos al ser los creadores de la telenovela de mayor audiencia en E.U., tienen escasos momentos para compartir. La gloria de tener nada, teniéndolo todo. Por este motivo, Rosemary siempre está sola o tomando clases de tap, ballet, violoncello, karate y cualquier cosa que la mantenga ocupada para después ser recogida por su nana. Por otro lado, Gabe vive en un hogar que agoniza; su padres están en franco proceso de divorcio, aunque por tecnicismos legales, aún viviendo juntos. Ambos chicos tienen carencias y emocionalmente cojean; no es raro entonces que se apoyen el uno en el otro para caminar. Para Rosemary es una bella experiencia que dice adios a su infancia y le hace conocer el verdadero latido de la Urbe de Hierro, pero para Gabe, la vivencia es excepcionalmente maravillosa, pintada con barcos-rascacielos voladores, princesas-niña vestidas de rosa, intrépidos consejeros en artes marciales, departamentos con ojos a las románticas copas de los árboles, manos que se acercan húmedas pero sedientas del roce de otra mano y el anhelo devorador de una de las experiencias más sensibles en la vida…el primer beso. Con un soundtrack exquisito y un paseo de fábula por la Gran Manzana, Little Manhattan no es una historia adulta, pero tampoco un cuento infantil... es la descripción ingenua de la angustia y la tensión que nos genera acercarnos a alguien que nos hace tartamudear y no hablar, que nos hace tropezar a media calle y suspirar en nuestra solitaria cama; esa persona que nos da miedo tocar, por la orfandad que puedan sentir nuestras manos cuando su tacto se va. Little Manhattan no es una pieza de cine comercial ni aspira a ser el taquillazo de la temporada… ¿Cómo serlo si es tan sólo la visión inocente de un chico de diez años? Sin embargo, para aquellos que aún puedan recordar su infancia y aquel cosquilleo que nos provocaba la niña de mirada alegre de la que alguna vez nos enamoramos; para aquellos que aún tengan memoria de cómo se colapsaba el mundo cuando aparecía el chico abusivo y enorme de la escuela o de cómo se nos enredaba el corazón en las telarañas mentales de los estúpidos celos infantiles... para todos ellos hay un lugar encantador en las calles de Little Manhattan. Un producto que resulta mágico por su blancura, misma que será criticada por muchos adultos, sembrados y acostumbrados ya a vivir en un mundo donde lo blanco está prácticamente extinto. Una elección bella, ingenua y divertida que debe ser compartida con toda la familia. Debo dejar ahora esta ciudad de recuerdos, de edificios y romances idealistas, para volver con la niña de mis sueños, la Princesa Bec y el niño que hoy ya me quita el sueño, el Little heredero. Nos videamos. Ciudad de México, 08 Enero 2006
![]()
Little Manhattan
|
Fechas de estreno
Ultimos Artículos
|
| películas
| próximos estrenos | imperdonables | archivo | carteles
| editorial | varios | eventos | vivencias
| foro de cine
© Copyright CineNgaños,1996-2010. Todos
los Derechos Reservados. |