[home]
...la única columna de cine donde los críticos no estamos amargados
Buscar...

Mudanza!
Estamos en plena mudanza, y tomará tiempo, pero los nuevos contenidos publicados están en www.cinenganos.com.

Este subdominio legacy tiene el archivo "viejo", y en mudanza.

Anuncios


 
...no fue raro entonces encontrarnos al ritmo de "Personal Jesus" con Depeche Mode, Carlos Santana, Arnold Schwarzenegger e incluso el mismísimo Green Goblin y Spider-Man.
 
Newsletter
Suscríbete al newsletter sobre las actualizaciones y noticias de este sitio:


Estás en: home » vivencias » Acapulco y la era dorada de Hollywood

Acapulco y la era dorada de Hollywood

Por Luis

Acuérdate de Acapulco
de aquellas noches
María Bonita, María del Alma...

Canción María Bonita, Agustín Lara

La Perla del Pacífico ha sido su sobrenombre por muchos años; de orillas doradas, escarpados acantilados, sofocante calor y deslumbrante vegetación, esta playa lleva en cada ola, en cada grano de su arena, una historia que contar. Escoltada a ambos lados por exóticas lagunas y resguardada a sus espaldas por la Sierra Madre del Sur, este edén mexicano es uno de los sitios que todo aquel que se precie ser ciudadano del mundo, debe visitar por lo menos una vez en su vida. Por supuesto que estoy hablando del centro turístico de playa más grande de México, el legendario “Lugar de las Cañas”, significado en náhuatl de… Acapulco.

No asistía al mítico puerto desde hacía más de diez años y no obstante bastó respirar la tibia brisa para que montones de recuerdos se agolparan e hicieran rodar el cinematógrafo de mi memoria.

¿Cómo hablarles de Acapulco a aquellos que nos leen en otras latitudes? ¿Bastaría decirles que Elizabeth Taylor, la estrella de mirada violeta, regresa a sus playas cada año para pasar allí su aniversario? No es posible describir la intensidad de un minuto en la llamada Ribera de las Américas, hay que vivirlo, sin embargo trataré de hacerlo con mis burdas palabras:

Santa Lucía (primer nombre dado a Acapulco por los españoles), es una ciudad a la orilla de una hechizante bahía del Oceano Pacífico, lo que convierte sus playas en parajes de oleaje calmo y suave arena, donde la luz del sol cae con intensidad todo el año. Su avenida principal es la Costera Miguel Alemán; en ella, codo a codo y frente al mar, restaurantes, bares, discotecas, tiendas de moda, centros de diversión y grandes hoteles se pelean dìa y noche por seducir al turismo nacional e internacional. De todos sus puntos, innumerables paseos y excursiones se organizan ya sea para comer un sublime filete a la talla en Barra Vieja, admirar los clavados audaces de la mítica Quebrada, vivir la adrenalina en el bungee y el shotover jet o simplemente extasiarse pleno ante la majestuosa puesta de Sol en Pie de la Cuesta.

Todo esto conforma la leyenda de Acapulco, sin embargo muchos dirán que sus playas son antiguas y comienza a pasearse por ellas el fantasma de la nostalgia. Así había sido los últimos años, sin embargo, actualmente los límites de la ciudad que no duerme han sido rebasados, construyéndose una nueva y costosa etapa conocida como “Acapulco Diamante” que se extiende desde el notorio hotel Las Brisas hasta la laguna de Tres Palos, bordeando la costa. Esta nueva zona promete ser la joya turística más lujosa del país, con hoteles GT, condominios residenciales, una marina, centros comerciales, tiendas exclusivas, una moderna pista de patinaje sobre hielo, una carretera costera que llegará hasta Huatulco, un Crucero que navegará Acapulco, Ixtapa y Puerto Vallarta y una serie de eventos internacionales como torneos de golf con premios en dólares, festivales de cine negro y francés y una serie de sucesos culturales que ya tienen el apoyo económico del gobierno y el sector privado.

Cuando se es un niño mexicano, Acapulco se convierte en el sitio natural para vacacionar, por lo que se puede conocer y casi aprenderse de memoria muchos de sus incontables paseos tradicionales cada vez que uno regresa; sin embargo la bondad de nuestro país nos permite al crecer, visitar muchas otras playas y lugares que hacen inolvidable nuestra nación, por lo que uno deja de visitar Acapulco… pero tarde o temprano uno vuelve y entonces recuerda…

Para mí tocó hacerlo después de más de una década, ahora con mi propio sol, mi esposa. En realidad se trataba de unas vacaciones donde uno espera dejar atrás la vida cotidiana; efectivamente así sucedió aunque hubo algo que no pude dejar atrás… el cine. Tal vez porque se vuelve parte de uno, o quizás porque nos volvemos parte de él.

Y digo que no pude dejarlo no porque me introdujera en alguna sala de las que ahora abundan dentro de vastos complejos; sino porque me encontré con el cine clásico de Hollywood en incontables leyendas que nos fueron narradas mientras el mar ocaso lamía el sol en uno de los recorridos por yate. No sería suficiente el espacio de esta columna para hablar de todo aquello que los oriundos detallan orgullosos; simplemente trataré de transmitir aquello en lo que más énfasis ponen cuando con su costeño acento, comienzan a platicar.

El atlético Johnny Weismueller – nos dijeron - el mejor Tarzán en la historia del 7º. Arte, halló en este mágico lugar un sitio para vivir, tras filmar en la bahía de Coyuca innumerables escenas para las series del hombre mono de la MGM. Cerca de su tumba, en esta encantadora orilla del mundo, se erige una placa que versa:

Johnny Weismueller, un homenaje a quien escogió para vivir y descansar su bello Acapulco. 2 Junio 1904-20 Enero 1984

Weismueller junto con otras luminarias, fueron dueños por algún tiempo del Hotel Flamingos, aún en funcionamiento ( No sé por qué vinieron a mi mente escenas de Bugsy, Casino y Ocean´s Eleven) ; y se dice que uno de estos socios era ni más ni menos que John Wayne, símbolo inevitable del género western. Wayne, al igual que muchos de sus compañeros que hicieron de Acapulco su balneario privado, adquirió una casa que, teniendo por vecinas las de otras míticas luminarias como Dolores del Río, aún se asoma para ver los espectaculares atardeceres desde las colinas de Caleta y Caletilla.

Las leyendas clásicas del cine se enamoraron en su época de oro, de este puerto de ensueño; incluso el más grande ídolo de la música, El Rey, cayó presa del encanto del sabor salado de estas aguas, como lo demuestra su cinta Fun in Acapulco.

John F. Kennedy, Gary Grant, Gary Cooper, Rita Haywort, Frank Sinatra, Mariah Carey… No es posible enumerar todas las celebridades que han pasado por aquí, que vinieron y continuan haciéndolo, tan sólo por unos días de vacaciones o para gastar de 4 a 20 millones de dólares en un hogar con ojos al mar. Michael Jackson, Silvester Stallone, Luis Miguel, Hugo Sánchez, Julio Iglesias le han añadido fama y misticismo en los últimos años a las rocosas paredes de las montañas de la bahía diamante, al construir en ellas sus lujosas residencias de descanso.

Pensé tras abandonar el yate y aún haciéndome eco las anécdotas recien escuchadas, que no nos toparíamos más con el cine durante nuestro viaje, sin embargo, las estrellas de la pantalla grande y de la música siguieron desfilando en nuestro recorrido al visitar los cosmopolitas Hard Rock Café y Planet Hollywood, donde desde sus paredes, personajes de hoy y del ayer miran embriagarse de alcohol, de alegría y vida a los visitantes; no fue raro entonces encontrarnos al ritmo de "Personal Jesus" con Depeche Mode, Carlos Santana, Arnold Schwarzenegger e incluso con el mismísimo Green Goblin y Spider-Man.

Fueron cinco días nadando entre las olas y los recuerdos, cinco días para besar la piel salada del mar y la seda dulce de mi esposa, cinco días para sentir la magia de este país, tan cuajado de defectos en su sistema, tan impregnado de virtudes en su tierra, cinco días, para filmar escenas inolvidables que más tarde habrán de proyectarse en el cinematógrafo de los recuerdos.

Hasta un nuevo encuentro… Acapulco.

Galería Galería

Lanzar imagen en grande     Lanzar imagen en grande     Lanzar imagen en grande



Acapulco, 03 Agosto 2004 

 Anuncios
Regresar

 
Acapulco y la era dorada de Hollywood
TARZAN Johnny Weismueller, un homenaje a quien escogió para vivir y descansar su bello Acapulco. 2 Junio 1904-20 Enero 1984

Estrenos

Preestrenos

Carteles

Otros Artículos

Regresar
 
[home] [home] [home][admin]