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De cine, vida y deleites

Por Luis

Soy un enamorado del cine. (Richard Bach en su libro Ilusiones tiene una excelente alegora que les explicara el porqu de esta situacin... Pero como dijo la gallina: Vamos al grano! )

En estos viajes maravillosos de dos horas a otros mundos y otros tiempos, me he topado con escenas que logran tocar mi esencia ms profunda. No me refiero a cuadros inolvidables o clsicos del cine como el navajazo en el ojo, de Buuel o las orgas al comps de la 9a. sinfona en Naranja Mecnica. Hablo de escenas con pequeas frases o imgenes que parecen mirarme de frente y decir - Oye, te estoy hablando a ti -

Por increble que parezca esos momentos existen; s que mucho influye nuestro estado de nimo y el momento psicolgico y emocional en que nos encontremos; sin embargo, as, de la nada, de repente surge en la cinta un dilogo o determinada accin que encaja por completo en nuestra vida y nos hace reflexionar.

Definitivamente una de estas escenas fue aquella donde un ngel conversa con una nia recien fallecida (Todo cinfilo ya reconoci la pelcula). Un Angel enamorado (1998). La pequea perece en una sala de emergencias de un hospital ante los ojos de su madre, los doctores y Set, un ngel enviado a recogerla (Nicolas Cage). Finalmente ambos, ya como espritus, comienzan a caminar por un pasillo con una refulgente luz al final; en el trayecto, l le hace una pregunta muy simple:

- Y bien Qu fue lo que ms te gust de la Tierra ?
A lo que la nia simplemente responde
- Las pijamas

Qu maravilla! Una escena tan sencilla como poderosa.

Si nos hemos de llevar algo de este mundo sern slo experiencias; recuerdos atesorados de cosas generalmente tan sencillas como... pijamas.

Si yo muriera maana (Dios no me haga profeta) mi mejor recuerdo al da de hoy sera:

Los cafs! Esas tardes en que platicaba con mi novia en algn caf de esta ciudad; en esos momentos no me importaba nada; me dejaba llevar y poda sentirme uno con la vida. Tal vez sea esa sensacin la que no quisiera olvidar y la que deseara llevarme conmigo.

Y qu bueno que el ngel slo pidi nombrar una cosa, porque si hubiera pedido hacer una lista, la ma sera difcil de compactar. Tan slo en este momento, por nombrar las primeras que se me ocurren: El olor de la noche cuando salgo a caminar, la playa, las golosinas, sentir el viento en mi rostro, reir con mis amigos, el vino tinto, la comida italiana...

Viendo mi pequea lista algo llama mi atencin. Dentro de las opciones que llegaron instantneas a mi mente no figura ninguna acerca de dinero, casas, autos, moda, sexo (casi, pero lleg un segundo despus) ni ninguna otra de todas aquellas que juramos adquirir si nos sacaramos la lotera.

Irnicamente, en esta vida, aquello que nos ha hecho inmensamente felices, se reduce a detalles pequeos y vivencias sencillas.

Haz t mismo la prueba. (Siendo optimista contigo y pensando que en este instante un ngel viniera a recogerte) Qu contestaras?

Qu fue lo que ms disfrutaste en la Tierra?



Ciudad de México, 2000 

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